domingo, 26 de abril de 2015

Reseña: El océano al final de camino de Neil Gaiman

Título original: The Ocean at the End of the Lane

Título en español: El océano al final de camino

Autor: Neil Gaiman

Saga: Libro unico

Género: Fantasía

Editorial: Roca Editorial

Año de publicación en español: 2013

Páginas: 236





Un hombre vuelve a la zona donde vivió hace cuarenta años para asistir a un funeral. En un arranque incomprensible e inesperado, decide acercarse a la casa de su amiga de la infancia, Lettie. Y es ahí donde los recuerdos que no sabía que tenía empiezan a fluir, como el océano que Lettie insistía que era, en realidad, su estanque. 


La memoria se mezcla con la fantasía mientras el protagonista nos cuenta un viaje imposible, en un mundo que puede o no existir, repleto de monstruos imaginarios que se hacen reales en el relato de ese niño de siete años. Tan reales como los monstruos que los adultos si podemos entender y temer, y ante los que la única defensa con la que cuenta el niño son las tres extravagantes mujeres que viven al final del camino.





Primeramente compre este libro porque había escuchado buenas críticas y además porque su portada es muy cautivadora. Nunca había leído nada de Gaiman, y en verdad quería darle una oportunidad.

El libro cuenta la historia de un hombre adulto, del cual desconocemos el nombre durante toda la novela, que por un funeral vuelve a su pueblo natal. Pasa por su antiguo hogar y luego se dirige a la granja del final del camino. La casa de Lettie Hempstock, su amiga de la niñez. Cuando se detiene a mirar el pequeño estanque de patos que hay en el patio de atrás de la casa de las Hempstock, o el océano, como Lettie solía llamarlo, le vuelven a la cabeza los recuerdos de su infancia, cuando era un pequeño e inocente niño de siete años. Y recuerda cosas que en realidad ya ha olvidado…

El nudo de la historia comienza cuando el minero que vivía en la casa de nuestro protagonista se suicida. Las cosas en la vida del pequeño cambian radicalmente a partir de ese día. Conoce a Lettie, aparece Ursula Monkton y entonces se mete en un mundo desconocido y mágico, pero sin dejar atrás varios aspectos de su vida habitual.

Debo decir primeramente que este es un libro extraño. La manera en la que la realidad y la ficción están mezcladas hace a la historia peculiar y un tanto curiosa. Las mujeres Hempstock y todo lo que ellas conllevan le dan ese toque fantástico y misterioso a la historia. Los seres que aparecen en la novela son singulares y algo terroríficos para mí. Él, por su corta edad, no termina de comprender todo lo que sucede a su alrededor.

A decir verdad no me esperaba que la historia tomara el rumbo que tomo desde principio a fin, y creo que eso suma puntos para cualquier novela, cuando las cosas están obvias se pierde la magia.

Aunque muchos acontecimientos están contados de manera vaga y superficial pues está narrado en primera persona por el protagonista de siete años, que es un tanto ingenuo, la novela está repleta de frases interesantes que lo hacen a uno reflexionar.

"Yo no quería hablar de aquello con nadie. Había descubierto un lugar muy especial, y tenía una nueva amiga, y había perdido mi cómic, y tenía una moneda antigua de seis peniques en la mano.
— ¿Cuál es la diferencia entre el océano y el mar? —le pregunté a mi padre.
— Es más grande —respondió—. El océano es mucho mayor que el mar. ¿Por qué lo preguntas?
— Cosas mías —respondí—. ¿Podría existir un océano tan pequeño como un estanque de patos?
— No —dijo mi padre—, un estanque es un estanque, un lago es un lago, un mar es un mar y un océano es un océano. El Atlántico, el Pacífico, el Índico y el Ártico; creo que esos son todos los océanos."
Siento que el libro habla de cómo los adultos al crecer pierden la capacidad ver más allá de los límites, de creer en cosas que son impensables. Los adultos sienten más miedo a lo desconocido que los niños porque ellos creen en lo desconocido, y los adultos no quieren hacerlo. Los niños, por su parte, son felices con tan poco y los adultos no pueden apreciar las pequeñas cosas, y eso los termina destruyéndolos internamente.

Todo lo que nos cuenta el niño a través de la novela el hombre adulto no puede recordarlo. Los adultos suelen olvidar, muchas veces que ellos también fueron jóvenes. Y uno siente pena y melancolía por ese hombre, que ha olvidado su insólita y sorprendente infancia, y el regalo de Lettie le dio muchos años atrás…


La historia siento que en realidad no fue lo que me sedujo del libro, la siento como algo secundario. Lo que más rescato de la historia es lo que me deja a través de lo que se narra. Lecciones y valores que espero no olvidar cuando sea una adulta.

Es una lectura rápida y sencilla. La pluma de Gaiman te mantiene sumergido dentro de una historia no típica de fantasía y que no te dejar indiferente al finalizarla. La recomiendo a los que tiene ganas de leer algo diferente y también si están con ganas de dejar volar la imaginación un rato.




Ψ Ψ Ψ y 1/2
(Tres tridentes y medio)





Neil Richard Gaiman es un autor británico. Nació en 1960 en la ciudad de Portchester. Elabora historias de ciencia ficción, fantasía y terror, y ademas crea historietas.

Colecciona libros, chaquetas de cuero negro y camisetas del mismo color. Le encantan los gatos y los ordenadores, y vive en una inmensa y oscura mansión rodeada de bosques, en algún sitio perdido de Estados Unidos.

Otros libros de Neil Gaiman:


¡Hasta aquí la reseña de hoy! Cuéntenme si leyeron El océano al final de camino y que les pareció, y si no lo han hecho, ¿les gustaría hacerlo?
Nos vemos en una próxima entrada, ¡que tengan un lindo día! 


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